Ingredientes:
Tomates
Sal gruesa cantidad necesaria

Partir los tomates al medio, a lo largo.

Realizar un corte en el centro y deshechar las semillas.

Acomodar una rejilla de metal o un material similar a los mosquiteros sobre una tabla o fuente.

Colocar los tomates sobre la rejilla y salpicarlos con sal gruesa.

Ponerlos al sol, retirándolos al atardecer y guardándolos en un lugar oreado y seco, cubiertos con un lienzo.
Este procedimiento se debe reiterar hasta que esten deshidratados por completo.

Guardar en frascos, en bolsas de celofán o en cajas de cartón corrugado.
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